Japón llegó a México con una historia milenaria y una creciente potencia futbolística
- Arantxa González Berzunza

- 24 jun
- 1 min de lectura
Llega Japón a la Copa del Mundo 2026 para demostrar que el futbol asiático sigue ganando terreno. El torneo será organizado por México, Estados Unidos y Canadá, y la selección japonesa disputará parte de la primera fase en territorio mexicano para deleite de los nacionales.

Pensar en Japón nos lleva a navegar entre misticismo histórico y tecnología impresionante que bien podríamos resumir en cinco elementos clave: el legado de los samuráis, la era de los shogunes, la Restauración Meiji, su reconstrucción tras la Segunda Guerra Mundial y su consolidación como potencia tecnológica. Aunque sería demasiado reduccionista no mirar haca su gran cultural de la que destacan el sushi, la ceremonia del té, los cerezos en flor, el anime y el respeto por las tradiciones ancestrales.
Pero Japón y sus “Samurai Blue” han participado en ocho Copas del Mundo consecutivas, conquistado cuatro Copas Asiáticas, fungido como coanfitriones del Mundial 2002, contado con figuras internacionales de primer nivel y poseído una de las estructuras formativas más sólidas del continente, por lo que cada vez es más común sumar a su historia y tradición su creciente fervor pambolero.
La llegada de Japón a México fortalecerá el intercambio cultural que distingue a los Mundiales, recordándonos que el deporte es también una oportunidad para conocer nuevas historias, valores y tradiciones entre dos naciones que parecen tan diferentes, pero que comparten una gran pasión por el futbol.












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