top of page

México y Sudáfrica: un debut con aroma a historia y revancha


El balón volvió a rodar en una Copa del Mundo y el destino quiso que México encontrará en Sudáfrica a un viejo conocido para abrir el torneo más grande en la historia del fútbol.


Imagen: Eduardo Cauich/LA Times en Español


No se trató únicamente del partido inaugural de la Copa del Mundo 2026. Fue también un viaje en el tiempo. Hace 16 años, en Johannesburgo, ambas selecciones fueron las encargadas de dar el primer toque del Mundial de 2010. Aquel día terminó con un empate que dejó sentimientos encontrados para mexicanos y sudafricanos. Hoy, la historia volvió a reunirlos, pero en un escenario completamente distinto: en el Estadio Ciudad de México, -el mítico Azteca- convertido en el primer recinto del planeta en albergar tres partidos inaugurales de una Copa del Mundo.


Desde las primeras horas del día, miles de aficionados vestidos de verde comenzaron a llenar las redes sociales y las calles de la capital. Familias enteras, turistas y aficionados llegados desde distintos rincones del país compartieron una misma ilusión: ver a México abrir el torneo frente a su gente. Mientras ondeaban banderas, volaban sombreros y portaban camisetas, el ambiente recordaba que el fútbol sigue siendo uno de los pocos lenguajes capaces de unir a millones de personas alrededor de una misma emoción.


La ceremonia inaugural sirvió como escaparate de la cultura mexicana. Música, danza y referencias a las raíces prehispánicas acompañaron el inicio de una competencia histórica, la primera que reúne a 48 selecciones y que se disputa en tres países anfitriones: México, Estados Unidos y Canadá.


Pero más allá del espectáculo, la jornada dejó una postal difícil de olvidar: un estadio lleno, una afición entregada, un anfitrión vencedor con marcador de 2-0, una dedicatoria de gol al cielo por parte del “Lobo de Tepeji” y un país que, por unas horas, olvidó el contexto político del torneo . Como ocurrió en 1970 y 1986, México volvió a convertirse en el centro del mundo futbolístico.


Porque hay partidos que valen tres puntos y otros que trascienden el marcador. México contra Sudáfrica fue uno de esos encuentros que quedan ligados a la memoria colectiva: un duelo entre viejos conocidos que abrió una nueva página en la historia de las Copas del Mundo.

Comentarios


bottom of page